Cambiar de casa siempre genera tensión. Si le sumamos que son mudanzas con animales, pueden ser bastante más complicadas. Como las personas, los animales que sufren cambios en su rutina diaria tienen un período de adaptación. Durante su transcurso, pueden llegar a sufrir ansiedad o estrés. Todo dependerá del carácter del animal y de cómo le facilitemos el cambio.

Los animales tienen que conocer su territorio para sentirse seguros y poder desarrollar su rutina habitual sin contratiempos. Si tienes que realizar mudanzas del hogar y mudanzas con animales, debes estar atento a las precauciones y los consejos que te vamos a contar a continuación en esta entrada de blog.

¿Cómo preparar a tu mascota antes de la mudanza?

Antes de ponernos manos a la obra con la mudanza, debemos acostumbrar a nuestra mascota el transportín o cualquier otro accesorio de transporte. Se trata de espacios cerrados y solitarios por lo que acondicionarlos con una manta, algún juguete o un premio de comida es una de las mejores opciones.

Si tu mascota está rondando por la habitación en la que estás desmontando muebles y empaquetando los enseres, nunca le regañes. Incluso deja que juegue con alguno de los paquetes. No cambies sus rutinas hasta que llegue el día de la mudanza aunque su sexto sentido sienta que algo está pasando. Es importante dar normalidad a la situación. Sus cosas deberían de trasladarse en la última fase de la mudanza.

¿Qué debemos tener en cuenta después de la mudanza con nuestras mascotas?

mudanzas con animalesDespués de la mudanza con animales, llega el momento del período de adaptación. Su duración variará dependiendo del carácter del animal y de cómo haya interiorizado el proceso de la mudanza. Cada caso es un mundo, pero nunca mejor ni peor.

Es aconsejable guardar una habitación o un pequeño rincón a nuestra mascota como refugio. Si trata de esconderse, no te preocupes. Es normal que tarde en adaptarse a su nuevo hogar. Como en el caso del transportín, acomoda lo máximo posible su nueva habitación con sus cosas y comida. En ningún caso dejes la puerta cerrada, es importante que pueda explorar el resto de la vivienda. Juega con él y, poco a poco, recupera las rutinas diarias.

Da tiempo a tu mascota, nunca la fuerces ante ningún cambio. Cada animal tiene sus tiempos y poco a poco conseguirá adaptarse a su nuevo hogar y reconocer el territorio. Si necesitas ayuda, no dudes en ponerte en contacto con profesionales.